domingo, octubre 21, 2007

Back to the Future

Vaya domingo. El día de hoy ha transcurrido entre lluvia y granizo, algo de frío y lo peor de todo: conexión intermitente a internet. Creo que pocas cosas me hacen perder la paciencia tan rápido como las páginas que no cargan por completo y que media hora después terminan rendidas, mostrándome un aviso de error. Ni hablar del messenger, que cuando la conexión es tan inestable, se conecta y desconecta sin avisar o devuelve mensajes que había escrito horas antes. Un desastre. Para rematar, los documentales que me estoy descargando siguen ahí, retenidos por algún ente digital que no les permite llegar hasta el final de una buena vez. Lo fino es que un par de conciertos de los White Stripes (Live at BBC Maida Vale) y un documental acerca de los UFO's ya consiguieron un cálido hogar en mi disco duro. Oh yeah, baby.

En fin, un par de cosas han sucedido entre el viernes y hoy, así que mejor dejo registro de ellas en este instante. Lo primero tiene que ver con unos cuantos premios que la agencia ganó en los ANDA de este año... 8 premios de 13 nominaciones, incluyendo un bronce en gráfica por un aviso, que por cierto, tiene una foto de Ram. Tomada por él, quiero decir. Luego, el sábado fui al Mercado de Diseño que organiza Guayoyo cada cierto tiempo, aunque esta vez llegué tan tarde que no había mucho que ver. Faltaban algunos expositores que habían estado la vez pasada, ya la banda que estaba programada para tocar había terminado su set y el último DJ estaba pinchando algo que ni siquiera recuerdo. Sin embargo, esta nueva edición del Mercado de Diseño me guardaba una extraña sorpresa... justo a unos pocos metros de la entrada estaba una linda rubia, tatuada y pierciada, vendiendo unos vestidos divertidos. Sobre uno de los "mostradores" estaba una cartel fluorescente con letras negras, que decía: NATASHA TOPLAK.

¿Natasha Toplak? Un momento, ese nombre me es familiar. Sobretodo el apellido. Veo el cartel, veo a la chica e inmediatamente sonreí. En pocos segundos recordé que hace 17 años, cuando mis padres me inscribieron en uno de esos planes vacacionales para niños con problemas de conducta, conocí a un par de chicas de apellido Toplak. Eran unas rubias, casi idénticas, con quienes pasé 15 días visitando los típicos lugares que los planes vacacionales suelen incluir en sus itinerarios: fábricas de caramelos y chiclets, clubes, heladerías, museos y cosas por el estilo. También recordé que eran unas hermanitas de no necesitaban hablarse para comunicarse; una predecía casi todo lo que la otra iba a hacer y por lo general, eran maldades. Pellizcaban a fulanito, se reían, gritaban sin razón alguna y hacían lo que me imagino hacían todas las niñas de su edad. De cualquier forma, a mi me encantaban. Una más que otra, pero me encantaban. No logro recordar el nombre de la hermana de Natasha y tampoco recuerdo cual era la que me gustaba, pero eso, en este preciso momento, no tiene mayor relevancia.

Lo que realmente importa es que Natasha se veía como tenía que ser; tal cual como la habría descrito si me hubiesen pedido que predijera como luciría 17 años después. Suena extraño, sí, pero es la verdad. La imagen que recuerdo de ella -cuando teníamos 10 años, más o menos- se correspondió perfectamente con la Natasha de ayer. Eso me sorprendió. Tanto así, que en medio de mi asombro me acerqué hacia donde estaba ella y le pregunté un par de cosas, que respondió entre miradas perdidas e indiferencia ("no, no te recuerdo... quizá conoces es a mi hermana", etc.). Era de esperarse, ¿no?. Las cosas han cambiado, claro, pero a decir verdad no me acerqué con la intención de iniciar un reencuentro sensacional, más bien quería asegurarme de que esa chica que vendía sus diseños era la transformación (muy atractiva, además) de la niñita que junto a su hermana me entretuvieron (con gritos, risas y maldades de carajitos) durante 15 días, hace 17 años.

Lo mejor de todo es que googleando me enteré que Natasha lleva rato diseñando prendas de vestir, que aparentemente son bien reconocidas y apreciadas por la movida caraqueña. Fino por ella. Ojalá que en algún momento me la consiga de nuevo, en otras circunstancias, y tengamos oportunidad de conversar un poco más, de otras cosas. Les dejo link a su MySpace, en caso de que deseen vistarla. Si alguien la conoce, díganle que voy pendiente de compartir unas cervezas con ella... quizá recuerde algo.

Ahora, les aviso: voy a cambiar el tema radicalmente. Ya he hablado de Cristóbal Guerra en este blog y he dicho que es el comentarista más desesperante que existe sobre la derretida faz de la Tierra. Sus insistentes metáforas e innecesarias muestras de fino lenguaje convierten el juego de fútbol más pendejo en una especie de obra de teatro shakesperiana que saca de sus casillas a cualquiera. Para él no hay jugadores disputando un partido de fútbol, no, para él hay aguerridos soldados del ejército napoleónico librando una batalla monumental, sin tregua, en medio de un mundo ensombrecido por la confusión que vive bajo el reinado del temor. Sus ojos no ven a Oliver Khan defendiendo la portería alemana, que va, el observa a una feroz piraña protegiéndose del ataque de algún caimán, delfín de agua dulce, pirarucu, arapaima o cualquier otro depredador de las turbias aguas de algún bosque inundado de la Amazonia. Da igual, sus comentarios siempre distraen y cuando finalmente termina de recitar su aburrido discurso, ya la jugada terminó y todos están en otra cosa. El tipo es una desgracia.

Pues bien, hago esta nueva mención porque aparentemente Cristóbal Guerra no se ha conformado con arruinar todos y cada uno de los partidos de fútbol en los que ha participado como narrador, sino que además parece haber dado origen a una especie de secta que aprendió a imitar su irritante oratoria. Aparentemente, los miembros de este extraño grupo de individuos son muy variados, pero se ha descubierto que al menos uno de ellos navega en internet buscando oportunidades que le permitan hacer gala de un extraordinario repertorio de metáforas y refinadas palabras. Para respaldar esta teoría, el autor me ha pasado el link de una página de relaciones interpersonales, tipo hi5 o facebook, en la que hay fotos de una linda chica caraqueña y justo debajo, en la parte de los comentarios, la prueba contundente de que existe al menos un discípulo de Cristóbal Guerra:


¿El volátil aletear del colibrí? ¿El ágil desplazamiento del delfín?. Qué coño pasó en ese comentario, no tengo idea. Si a mí me ladilla ver un juego de fútbol con un tipo diciendo necedades, puedo imaginarme la reacción de la chica que tuvo que lidiar con este fanático de Animal Planet en su página de comentarios. Y me lo puedo imaginar porque también me mandaron un jpg con la respuesta:



Así que preste atención Sr. Guerra: somos gente común y corriente, así que no es necesario narrar los partidos de fútbol -mucho menos si son los del mundial- utilizando palabras rebuscadas. Sea usted mismo, sin importar nada más porque eso es tan importante como vivir. ¿Para qué fingir ser alguien más? Saludos Cristóbal y de nuevo, gracias.

Etiquetas: , , , , , , ,

domingo, julio 22, 2007

Vamos a bailar flamenco

Fin de semana movido, por llamarlo de alguna forma. Básicamente me la he pasado en una de ron y rock n' roll durante los últimos 3 días, empezando el viernes con mi fiesta de cumpleaños (ya son 27) en casa de Electrolubs. Ok, realmente era la fiesta de Luber pero ya que compartíamos la ocasión, pues aproveché de pegarme en esa rumbita que vió pasar a unas 50 personas acompañadas de varios litros de alcohol... ron, whisky, cerveza, ya ni recuerdo cuantas botellas conté en total, sin embargo, lo que importa es que rockeamos como era.

Luego, se suponía que ayer iríamos al Boogie Nights Festival en el Hotel Humboldt pero no contábamos con la astucia de unas 2000 personas que pronto llenaron el lugar, dejándonos sin oportunidad de subir. El plan era llegar a Ávila Mágica a eso de las 10pm, tomar una de esas simpáticas cabinas del teleférico para llegar al Hotel y autodestruirnos en cualquiera de los rooms que estaban previstos para el Boogie Nights, pero ni siquiera llegamos cerca de la caseta que vendía los boletos para subir. Habían no sé cuantas personas, haciendo una cola infinita en medio de agitadas protestas y amotinamiento colectivo que se contagiaba rápidamente. En menos de 20 minutos nuestro "Plan A" se fue al demonio.

Plan B, entonces. Fuimos a parar a "Barrabar" (un sitio con una música terrible que se ganó un par de puntos proyectando en pantalla gigante algunos capítulos del "Capitán Centella") y después a "Envivo" (una especie de "Bunker del Este" pero de 2 pisosy mucho más caro). A eso de las 4:00 am, a Amelia y Verónica se les ocurre la estupenda idea de llevarnos a un sitio donde la gente se divierte... presten atención... bailando flamenco. Así es, fuimos a parar en una especie de tasca donde la gente baila flamenco y paso doble. ¡FLAMENCO! Afortunadamente, el antro estaba cerrando y no nos dejaron entrar, así que ahí empezamos a pensar en regresar cada quien a casa y descansar, al menos por un rato. Terminé en la cama a eso de las 6 am luego de una divertida jornada.

Hoy no queda más que reducir la velocidad y buscar algo más tranquilo, así que me voy al cine a ver Transformers. Au revoir.


Update:
Joder, la función de Transformers a la que íbamos se agotó. Queda como tarea para esta semana.

Etiquetas: , , , , , ,

martes, julio 03, 2007

Back

De regreso al blog luego de un buen tiempo.

La semana pasada transcurrió entre viajes y entrevistas de trabajo, cervezas, rones y movidas culturales que nunca están de más. El sábado fui con Mary, Ram y Ricardo a la presentación del nuevo videoclip de "Los Paranoia", dirigido por Luber Medina, el señor detrás de toda la propuesta Guayoyo. La noche estuvo divertida.

El domingo fuimos al Mercado de Diseño que es organizado por Guayoyo, un evento "inspirado en los grandes mercados de ciudades como Barcelona/España, Bogota o Buenos Aires que nace en lo esencial como una iniciativa para generar un espacio dedicado a la creatividad en el contexto de las nuevas tendencias referidas al diseño de moda e indumentaria, accesorios, diseño industrial y objetos, música, arte y gastronomía, distinguiéndose por proponer una visión original y contemporánea en cuanto al diseño, uso y combinación de materiales no tradicionales y toque irreverente en la creación no limitándose por los paradigmas comercialmente impuestos".

En esta edición participaron como invitados los Babylon Motorhome, una banda genial que jamás había visto en vivo (aunque si había escuchado buena parte de su música) y debo decir que suenan muy bien en directo. Además de la propuesta musical, lo que se ve en el Mercado de Diseño no tiene desperdicio, particularmente las chicas. No llevé mi cámara y Ram tampoco, así que registros de esa visita no hay sin embargo pueden echarle un vistazo aquí para tener una idea de cómo han sido las ediciones pasadas.

Salimos del mercado y nos fuimos a casa de John Moore, un diseñador gráfico con amplia experiencia en distintas disciplinas del diseño que ha decido volcar parte de su portafolio en este site, el cual queda altamente recomendado. John es un tipo simpático, con una pasión por el diseño innegable, que se ve reflejada en trabajos como el cartel que creó basándose en su experimentación sobre la antiperspectiva o antítesis de la perspectiva, en un encuentro de objetos inusuales (la pieza fue invitada a la Bienal del Cartel de México de 2004). Al final de la noche nos fuimos todos a comer unos "lomitos" que nada tienen que ver con los que hacen en Barquisimeto. Definitivamente, los caraqueños saben de pepitos lo mismo que yo sé de Física Cuántica.

El lunes de vuelta a Barquisimeto y en la noche me consigo con un mail de Fran, que contenía una foto de Ross Halfin fotografiando a James Hetfield en el BBK Festival de Bilbao, que se realizó el pasado fin de semana. Como Ross tenía 11 años sin trabajar para Metallica, pensé en reenviársela y hoy en la mañana me consigo con este update en su site, haciendo mención a la foto que tomó Fran y mi posterior reenvío. La reacción de Fran a continuación:



"Oh por Dios. Momento de ego.

Que uno de los más grandes fotógrafos del rock publique en su blog una foto que este humilde fanático le ha hecho es un gran honor y placer.

En el concierto de Bilbao tomé la foto que Ross Halfin publica en su blog dentro de la entrada July 1 donde sale él trabajando sobre el escenario del BBK Bilbao Festival fotografiando a James Hetfield.

Se la he mandado a mi gran amigo Gustavo que es amigo de Ross. Éste ha hecho forward y he acabado con esta sorpresa hace unos minutos.

Si tuviera 15 años quizá esto hubiera decidido qué quería ser de mayor.

Thanks Ross! Hope to catch you in Wembley this weekend too!"


Buen fin de semana, no hay duda.

Escuchando: "Pin" de Yeah Yeah Yeahs. (Buen disco)

Etiquetas: , , , , , ,